Playa de la Herradura - Granada

Las playas de Granada en la costa Tropical

Las playas de Granada en la costa Tropical

Hasta ahora había estado pasando unos días en la ciudad de Granada, disfrutando de su catedral, de la antigua judería, de sus calles empedradas, irregulares y estrechas, con ese estilo árabe que se impregna en cada rincón de la ciudad, y por supuesto de sus famosas tapas y como no, de Sierra Nevada. Pero en esta ocasión descubrí otra cara que desconocía de Granada completamente distinta, pasando de un paisaje de ciudad y montaña nevada en el horizonte, todo ello con la Alhambra como protagonista,  a maravillarme por las playas de Granada en la costa tropical.

Llegamos desde Alicante viajando en coche cruzando Almería y su mar de invernaderos que invaden esta provincia andaluza. La carretera dejaba mucho que desear y los últimos kilómetros se hicieron eternos con el calor, las curvas y los atascos. Por este motivo decidimos probar el camino de vuelta yendo hasta Granada para tomar la autovía hasta Alicante.

Habíamos alquilado una encantadora casa en la Herradura, una de las playas de Granada en la costa tropical, en uno de los nemorosos acantilados donde se ubican cientos de casas. Cada una de las casas era distinta, tanto en tamaño, estructura, decoración, materiales, y sus empinadas calles, escaleras, recovecos y zonas ajardinadas la hacían aún más bohemia e interesante.

Las playas de Granada en la costa tropical - Casas

Casas en la Herradura

La que nosotros habíamos alquilado era una casa de dos plantas, todo exterior y haciendo esquina. En el exterior, una planta trepadora completamente llena de flores rosas nacía desde la base de la casa en el exterior y cubría las dos plantas por completo. Sus ramas se abrazaban con las rejas de las ventanas y balcones y acababa cubriendo parte del techo de la terraza que se encontraba en la planta superior. Las vistas eran inmejorable, podíamos ver toda la playa de Marina del Este desde la altura y contemplar el mar desayunando desde su terraza.

 Fotos de la casa en las Playas de Granada en la Costa Tropical:

Las playas de Granada en la costa tropical - Casa

Casa en La Herradura

Casa en La Herradura
Las playas de Granada en la costa tropical - Marina del Este

Vistas de Marina del Este

Pese a que solo teníamos previsto estar una semana, básicamente en la playa, sus chiringuitos y paseando por su paseos, habíamos cargado el coche de maletas y trastos que por un momento los vecinos pensaban que nos mudábamos. Así que, una vez descargamos el coche y subimos y bajamos las escaleras unos cientos de veces, decidimos pasar la primera noche en la playa de la Herradura, otra de las numerosas playas de granada en la costa tropical. La playa era de piedra de canto rodado en su mayoría y aguas tranquilas, con unas vistas preciosas de la bahía con la ladera del acantilado abarrotada de casas, que dejaban aún si cabe un paisaje espectacular cuando llegaba la noche y se veían tan solo las luces en la oscuridad. Por el contrario el aparcamiento era un infierno, y más agravado a causas de sus zonas azules. Aún despistados por el cansancio del viaje y de descargar toneladas de tratos del coche, aparcamos en uno de estas zonas a las 21:45 de la noche un domingo para cenar en uno de los chiringuitos de La Herradura. Nos quedamos estupefactos al comprobar como nos habían puesto una multa al volver al coche: el horario de zona azul de pago eran todos los días de la semana hasta las 22:00. Así que como estábamos dentro del plazo de 6 horas posteriores a la multa pagamos un recargo de casi 7 euros para evitar la multa.

Foto de las Playas de Granada en la Costa Tropical

Las playas de Granada en la costa tropical - La Herradura por la noche

Playa de la Herradura

En fin, la noche había sido perfecta sentados en una mesa con los pies en la arena, viendo la luna como iluminaba el mar  y comiendo pescadito frito delicioso (el rebozado muy ligero y nada aceitoso) y en buena compañía. Tan solo ensombrecido por el hecho de que nos colocaron en una mesa al exterior de una especie de techo de paja que cubrían todas las mesas del restaurante ,debido supuestamente a que no teníamos reserva. En fin, lo extraño es que al final solo eramos unas pocas mesas y parecíamos unos domingueros que nos habíamos traído la cena de casa. No tenía mayor importancia, ya que estábamos la mar de a gusto, pero supongo que tan solo nos verían jóvenes y suficientemente marginales para no considerarnos personas gratas dentro del resto de los excelentes comensales que se sentaban en el resto de mesas.

Al día siguiente seguimos descubriendo más playas de Granada en la costa tropical. Todas y cada una de ellas tenían sus propios chiringuitos peculiares y con encanto propio, por lo que era una pena no aprovechar a disfrutar cada día en una distinta. Esta era la cala del Tesorillo, con un horario de zona azul más razonable y un par de bar restaurantes muy buenos. En ellos aprovechamos a tomarnos unos cócteles, de los que la Piña Colada y el Mojito causaron furor.

Pero no podemos decir lo mismo de la Playa de Marina del Este, donde se nos ocurrió a mi y a mi pareja ir a tomar algo al Restaurante Marina del Este. Vimos que, a parte de las mesas para comer, tenían una barra donde la gente se tomaba algún refrigerio, así que pensamos entrar a tomar algo. Después de esperar unos minutos a que alguien decidiera atendernos o al menos mirarnos a la cara, finalmente un amable camarero nos indica de forma muy educada:

- Que ze ponga la camizeta.

- ¿Cómo dice?

- Que su mujer se ponga la camiseta (iba en bikini, en un chiringuito de playa, que se nos pasó por la cabeza por Dios!!!)

Viendo mi cara de: se puede ir usted a t….., me acaba diciendo.

- Para tomar algo hay que pedir mesa, pero os puedo poner algo para llevar.

- De acuerdo muy bien, póngalo para llevar (pido lo que queremos tomar mientras mi pareja espera 1 metro más allá, pero en la arena, ojo!!!)

Después de varios minutos observamos que ni nos ponen las bebidas ni hacen ningún gesto de tener intención de hacerlo. Así que, para no discutir y estropear el día, nos marchamos siendo conscientes que de nuevo, el Troll y su pareja eramos escoria humana sin derecho a estar en un restaurante de tan alto standing, seguramente debido a que el valor de nuestro dinero muy inferior al de resto de otros muchos mortales. Bueeeeeenooooo, ya van dos, que racha!!!.

Pero esto no nos iba a parar e impedir que siguiéramos descubriendo y disfrutando las Playas de Granada en la costa tropical ni de su fantástica gente, en especial la familia de nuestro compañero de viaje que nos acogió en su casa y que con su gracia innata y amabilidad nos hicieron pasar unos ratos increibles. Además lo mejor aún estaba por llegar. Os contaré el resto del viaje en el post de la próxima semana: Las playas de Granada en la costa tropical segunda parte. En este os contaremos la visita a Nerja, la población donde se grabó la serie más internacional del cine español: “Verano Azul”.

Dejad vuestros comentarios sobre el post de las playas de Granada en la costa tropical o vuestras experiencias si ya lo habéis visitado o lo queréis visitar, nos son de gran valor. Muchas gracias.